Buena parte de la ilusión de la boda se centra en el vestido. Para los padres, la novia y el mismo novio tiene una trascendencia especial la formalidad del traje y su vinculación con la ceremonia eclesiástica.

Recordemos que en nuestra cultura, cuando llegamos al altar, ya hemos dicho ante un juez que decidimos hacer vida en pareja ¡con todas las de la ley! Pese a esto, el gran acontecimiento es la ceremonia eclesiástica, donde se sella el compromiso ante Dios y simbólicamente nos comprometemos para toda la vida, para bien o para mal, con un hombre o una mujer.

El dilema del vestido…

La decisión del vestido pasa por el estilo de la novia, el motivo de la recepción, el lugar para su realización, la hora de la misma y el presupuesto. Todas esas variables cruzan por la mente de la novia quien se encuentra a partir del , en un estado especial en lo que a su psicología se refiere.

Nuestro objetivo es lograr que ella cumpla su sueño y alcance el vestido que ha imaginado durante toda su vida. La máxima aquella que dice que siempre nos preocupamos más por las cosas que seguramente no ocurrirán puede embargar a la novia y sus familiares. Hay que evitar ese estado de ánimo.

Qué debemos hacer:

Actuar con tiempo:

En una dinámica como la que vivimos es conveniente que el tiempo juegue a nuestro favor. 9 meses son los estimados para trabajar de forma ideal un traja de novia, Hoy lo ratificamos y aseguramos que este lapso ayuda en todos los tiempos de planeación de la boda.

Tener claro lo que se quiere:

Esto pasa por entender cómo es nuestro cuerpo y quienes somos. Muchas novias llegan al atelier con la siguiente idea: tranquila que yo voy a rebajar 10 kilos. Me opero la nariz, los brazos,  la cadera, etc.  Esa actitud complica las cosas porque actuamos en base a suposiciones y no con la realidad. El mundo de la novia y su psicología es cambiante. Hay las que engordan y las que rebajan,  todo está dentro los parámetros esperados.

Ahora bien, hay que pensar que el estilo del traje debe ajustarse a nuestro cuerpo, personalidad y motivo de la boda.

Las telas:

Es posible que tengas una tela especial (bien porque te la regalaron, porque es una tradición de familia, porque la compraste en el exterior) con la cual quieres confeccionar tu vestido. Eso es perfectamente posible, siempre y cuando el modelo de vestido que escojas se adapte a la caída que naturalmente da la tela. Si ese es tu caso, te podemos ayudar mostrándote modelos que se ajusten a las características de la tela. Para así no esperar de ella lo que no te puede dar.

Preguntar:

No importa si consideras la respuesta  obvia. Pregunta todo lo que quieras respecto a la confección de tu vestido y las oportunidades y opciones que tienes para verlo hecho realidad. El momento económico a todos nos ha puesto a repensar nuestras decisiones, sin embargo, permanece hoy más que nunca vigente aquello de que lo más barato puede resultar más costoso. Y este es uno de los grandes momentos de la vida.

Total hay cosas que en definitiva no tienen precio como acompañarte en la aventura, vestirte de novia y estar contigo hasta el altar.

Te recomendamos la lectura de estas publicaciones, donde encontrarás mas guías para tomar una decisión acertada.

¿Estoy a tiempo de hacerme un traje de novia? ¿Es muy costoso hacerse un vestido de novia?Ya me decidí por el novio, ahora lo más difícil: ¡el vestido!

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julio 30, 2018