Una de las tradiciones latinas que marca a toda nuestra sociedad es el festejo de los 15 años de las niñas de cada familia, tradición que con el tiempo, ha venido variando y cediendo espacios a nuevas formas de festejo.

Ahora bien ¿por qué celebramos precisamente esa fecha y no otra? Según cuentan algunas tradiciones, los Aztecas, cuando las niñas de la sociedad cumplían 15 años, eran separadas y enviadas a recibir una educación especial para el matrimonio y la administración del hogar. Al terminar este adiestramiento regresaban a sus casas donde eran esperadas con un evento que festejaba su entrada a la edad adulta; edad de casarse, tener hijos y hacer crecer una familia.

Otras sociedades festejaban el crecimiento o el paso de niña a mujer al momento de desarrollarse, por lo que, la edad en si no era muy importante sino la madurez sexual de la mujer.

En las películas ambientadas en la época victoriana vemos los grandes bailes en los que eran presentadas a la sociedad las niñas en edad de casarse para que los caballeros pudieran hacer sus respectivas pretensiones ante la dama y su familia. La Cenicienta es quizás el cuento más recordado y apropiado para este ejemplo.

En la actualidad estos detalles solo quedan para la anécdota, hoy los 15 es un festejo que nada, o muy poco, tiene que ver con la “presentación a la sociedad” de una niña, y mucho menos, buscarle un pretendiente para una boda.  Obviamente tiene que ver con la edad alcanzada y con la entrada en la adultez, o más bien, el fin de la inocencia.

Sin embargo, ese día, el sueño de la princesa del cuento se revive y en él participan, padres, familiares y amigos de la cumpleañera.

El estilo del vestido de unos 15 que se celebren hoy en día, puede ser muy variado y los colores dependerán de la imaginación de la quinceañera, sin embargo, prevalecen los trajes con faldas vaporosas,  amplias y corpiños ceñidos a la figura de la chica.

Hoy el blanco no es de la preferencia de las damas y los colores pasteles se imponen. Las más atrevidas buscan tonos más fuertes, muy iluminados. Siempre hay que recordar que por más que aceptemos que hoy una chica de 15 años no es la misma de siglos atrás, no se trata de dar un salto y vestir a una joven como una adulta. Como consejo les podemos decir que solo una vez se cumplen 15 años y si tienen la oportunidad de festejarlo háganlo como las princesas que siempre soñaron y serán.

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junio 8, 2018