Como se desenvuelve el año, las parejas buscan alternativas para realizar el sueño de su vida y darle el sí definitivo a quien acompañarán por el resto de sus vidas.

Lo que se impone son las celebraciones íntimas y originales: grupo familiar más cercano y amistades verdaderamente significativas para la pareja. Atrás quedaron los días de los grandes festejos donde vecinos, amigos, compañeros de trabajo y familiares que ni siquiera conocíamos, eran invitados a las recepciones y festejos.

¿Y entonces?

Íntimo y sencillo no quiere decir irrelevante o cotidiano. Solo que, los detalles son  los que hacen la diferencia, en este tipo de celebraciones.

En primer caso recomendamos atender las necesidades de la pareja, el novio y la novia, los verdaderos protagonistas de la celebración.

 

El vestido de novia (sea una boda temática o no) marcará o será el eje de todo el evento. Todo lo que hagas y te esfuerces por alcanzar el vestido que deseas redundará en buenas energías, excelentes recuerdos y la tranquilidad de haber hecho lo correcto. Sí es un día, pero un día para toda la vida.

El novio se ajustará al estilo del traje que escoja su pareja. Y de allí derivará los lineamientos para la Dama de Honor y Cortejo.

Hay que evaluar clara y concienzudamente el número de invitados ya que de ello dependerá el tamaño del esfuerzo para realizar la celebración. El número de invitados incide directamente en la disposición de alimentos, bebidas y el local de la celebración.

Nunca hay que olvidar que es preferible atender a todos  como es debido que invitar a todos y quedar cortos en la atención. Una buena celebración se caracteriza por la disposición adecuada, sin exageraciones de bebidas y comidas. Hay que hacer sentir a nuestros invitados atendidos y no saturados. Ofrendados más que agasajados. La opulencia mostrada en las celebraciones hasta el 2016, es un estilo que va en descenso en el mundo entero.

Hay que estar muy pendientes de los detalles, como servicios en las mesas, atención de bebidas y comidas. Arreglos y decoración. Se mantiene la tendencia al minimalismo, es decir, reducir a lo esencial, para todo el concepto de la boda. En el caso de los arreglos florales se impone la floristería silvestre y tropical.

No está demás hablar del ambiente. El espíritu de la convocatoria hace que quienes se reúnan asistan con las mejores intenciones de pasar un rato agradable, íntimo y en familia. Haga que su boda sirva de  enlace entre todos los asistentes y logren la magia para hacer de su boda un evento inolvidable.

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junio 6, 2018